La vida es una persona, una persona que hay que tomar por compañera.
Entrar en su corriente, sus remolinos, a veces te hace tragar agua y te crees que vas a morir, y después te agarra por el pelo y te deja más lejos.
A veces te hace bailar, otra te pisa los pies. Hay que entrar en la vida como se entra en un baile. No parar el movimiento llorando por uno, acusando a los demás, bebiendo, tomando pastillas para amortiguar el choque.
Bailar, bailar, bailar... ("Los ojos amarillos de los cocodrilos" KATEHERINE PANACOL)
Entrar en su corriente, sus remolinos, a veces te hace tragar agua y te crees que vas a morir, y después te agarra por el pelo y te deja más lejos.
A veces te hace bailar, otra te pisa los pies. Hay que entrar en la vida como se entra en un baile. No parar el movimiento llorando por uno, acusando a los demás, bebiendo, tomando pastillas para amortiguar el choque.
Bailar, bailar, bailar... ("Los ojos amarillos de los cocodrilos" KATEHERINE PANACOL)