martes, 12 de mayo de 2020

COMPARTO MI VIDA



Una nueva vida 
ha nacido sana
en este confinamiento







Potro y madre 
aprenden unidas

jueves, 30 de abril de 2020

CAMINOS TORTUOSOS LLEVAN A MENUDO A HERMOSOS DESTINOS




¡Llegó el día tan esperado! Después de la larga y dura cuarentena, por fin saldremos a la calle. Tras esta inmerecida condena al confinamiento,las puertas de la libertad se abren de nuevo. Cierto, nada sera igual que antes.
Adiós a besos, abrazos y cualquier demostración de ternura. La antes desconocida para nosotros distancia 
social se ha enseñoreado de nuestras vidas. En el trabajo y en nuestras relaciones interpersonales, el distanciamiento sera una constante, y hasta el descubrimiento de una vacuna, no podremos hacer la vida normal que antes hacíamos. Curiosamente, esta pandemia ha traído también algo positivo, algo que nadie esperaba, la purificación del ambiente, la desaparición de esa contaminación pertinaz, tan presente en nuestras ciudades. Por otra parte, nos ha hecho tomar conciencia de algo que siempre hemos dado por sentado, algo tan sencillo, y ahora tan maravilloso, como el viento en la cara, el sol acariciándonos y la amistad a través de gestos amables, que solo apreciamos cuando nos han faltado. El tiempo hará que las recuperemos, pero dejaran profunda huella en nuestra memoria. El ser humano ha estado siempre expuesto a enemigos poderosos y ha doblado muchas veces la rodilla, pero siempre ha sabido incorporarse y seguir adelante, vamos a hacer votos porque, una vez más, sangre, sudor y lágrimas, lo consigamos y retomemos el hilo de
nuestras vidas.

Me gustaría que cuando podamos salir a la calle estuviese todo el virus curado para todas las personas y no haya ninguna persona enferma. Salir con mi mujer a dar un paseo por Astorga o La Bañeza poder ir a visitar amigos e ir al C R P S como lo he estado haciendo diariamente, hacer las actividades y hablar con mis compañeros de clase y con todos los profesionales del centro. Si se cambia un poco el ritmo de vida este que llevamos aquí confinados en casa un día y otro. También tengo muchas ganas de ir para mi tierra a ver a la familia que hace mucho tiempo que no voy, poderme distraeré un poco más, hacer mis paseos tranquilos consultas médicas que hace bastante tiempo que no las hago debido al Covid 19 y cambiar un poco de vida y no me apetece muchas más cosas, solo curarme esta depresión que lo dudo un poco el poderme curar.

Perderme en el campo con mis amigos y hacer una comidilla ya sea una barbacoa o unos pinchos con una buena tortilla que la hecho de menos, con bebida light. Expectante fue mi última barbacoa en el monte San Isidro lleno de compasión y alegría. Veros a vosotros también que se os echa de menos un montón 

Llegara el día 2 de Mayo y por fin podremos salir a la calle.Sera como el final de una pesadilla q parecía no tener fin. Aún no ha terminado todo pero veremos la luz al final del túnel aunque solo sea por una rendija. Ahora todo es incertidumbre de como nos afectara en el futuro. Esto nos servirá para apreciar mas las pequeñas cosas de cada día. El poder decir que esto nos ha hecho mas fuertes y que todo no solo sea una sola canción de Sabina Quien me ha robado el mes de Abril. Espero que todo esto nos ayude a todos para ser mejores personas y que esto haga que todos estemos mas unidos. Para mi esto es como si hubiéramos sido pájaros dentro de una jaula sin barrotes y me he parado a pensar como se deben sentir realmente un pájaro sin libertad. La convivencia ha sido otro punto de inflexión nos hemos tenido que adaptar a las circunstancias de aguantar cosas que muchas veces hayan saltado chispas por lo duro que ha sido para todos. Han sido duros los momentos de impotencia, rabia, incredulidad por las noticias recibidas que muchas veces no han sido del todo fiables y sobre todo por los bulos que han circulado por internet viendo que el gobierno no actuara con mas antelación para evitar todos los fallecimientos que ha habido.

Me gustaría ir a ver a mi madre, volver al CRPS a hacer el buenos días y el resto de actividades. También me gustaría volver a Santa Isabel a hacer cestos. Comprar cosas para pasar el tiempo, como libros, crucigramas... Quiero volver a comer los domingos con mi madre, ir al cine y hacer barbacoas en el Monte San Isidro.

Cuando nos dejen salir me gustaría jugar al frontón con los colegas. Estar con María en casa y poder hacer vida con ella. Me encantaría ir a ver a un amigo a su pueblo y poder andar en bici, además de hacer una escapada con su cuñado para hacer una comida juntos.

Ya vale de confinación, salgamos con mucha prudencia. Me gustaría salir par poder disfrutar de la cascada que hay detrás de El Corte Inglés, también del canto de los pájaros, el ruido de los árboles y dar de comer a las palomas que deben estar hambrientas. Pasear por la Avda. El Corte Inglés en compañía de una amiga mientras nos da la brisa en la cara. Después me gustaría que se recobrase la normalidad para poder tomar un café con bizcocho y una charla. Otra cosa sería ir al CRPS y seguir la rehabilitación, saludar a mis compañeros y poder volver dibujar aunque esté mal la economía. Hacer manualidades por la tarde con Sachina y Alba, se me ha ocurrido hacer un pañuelo y pintar unos vasos de cristal que tengo en casa, también hacer gimnasia y por último he decidido ir a la Virgen de Fátima y ofrecerle un ramo de flores blancas en señal de que he podido sobrevivir. Pero esto no se cuando lo podré hacer porque de momento no tengo medios. También quiero disfrutar de una helado en compañía y hablar sobre el covid19. Eso es todo, gracias.

Espero que llegue un día de primavera soleado con nubes. Cogeré la cesta y la navaja, iré con mi madre y mi hermano a coger setas y a caminar por todos los lados buscando los setales que están marcados con hierba más oscura. Tendremos que ir lejos porque sale más gente y los cercanos suelen estar cogidos, esperemos tener suerte. También buscaremos cuernos de venado que los han cambiado hace poco y así disfrutaremos de nuestro paisaje que está verde y los ríos bajando entre los árboles y por las piedras. Llenaremos la cesta, la vuelta nos quedará unos kilómetros para llegar a casa. La recompensa será una buena tortilla de mi madre de patatas y setas y juntarme con mi familia y con toda mi gente y estar en contacto con el mundo.